| Objetos, mercancías, bienes muebles |
| Religión |
|
El domingo pasado fue ejecutada una mujer en Afganistán. Su delito: ser viuda y quedarse embarazada. Para los talibán, tener sexo fuera del matrimonio es algo punible con latigazos y lapidaciones (para la mujer, claro), y así lo demostraron mientras estuvieron en el poder en Afganistán entre 1996 y 2001. Al noroeste del país, en la provincia de Badghis, parece ser que un cabronazo deja embarazada a esta mujer con promesas de matrimonio. El tío se larga a Irán y deja abandonada a la mujer. Acto seguido, un grupo de talibán fanáticos liderados por un tal mulá Yosuf Ahmadi, hijos de mil putas todos ellos, detienen a la mujer, la encierran durante cuatro días, la obligan a abortar, le dan doscientos latigazos y la ejecutan a tiros. Todo esto lo hacen públicamente sin que nadie los detenga, supongo que unos por estar de acuerdo y el resto por miedo. A los autores de esta atrocidad y especímenes de la misma índole, les deseo una pronta muerte con la esperanza de que la humanidad se vea así saneada y aligerada de lastre. La diferencia está en que (a) yo no considero que Dios me otorgue autoridad para cumplir mi deseo y (b) aunque pudiera, yo no lo haría. |
Comentarios
NOTA DEL CLON MALVADO: ten en cuenta que desear una muerte lenta y agónica por hacer algo que uno considera una monstruosidad, es justo lo que hacen ellos. Otra cosa es que su concepto de "monstruosidad" salga del más profundo pozo de la irracionalidad, el oscurantismo y la superstición.
Un abrazo.
Dan asco.
NOTA DEL CLON MALVADO: Soñamos con ese día, amigo Siesp. No podrá haber paz mientras sigan existiendo religiones. Lo malo es que las religiones opinan que no podrá haber paz mientras existan OTRAS religiones.
Un saludo.
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.